miércoles, 22 de octubre de 2008

La Derrota del Pueblo Oriental.


El 23 de octubre desde San José se inicia en 1811 la Derrota del Pueblo oriental hacia el norte, siguiendo a Artigas.
El historiador mercedario Clemente Fregeiro fue muy exitoso calificando al suceso como un Éxodo, palabra con mucha fortaleza y buena prensa que miniseries y películas
con agonistas de otras comunidades -no orientales- las han protagonizado con virtualidades tecnológicas y teatrales en un mar de calamidades, dramáticamente descriptivas con sus entrañables cargas de innúmeras peripecias.
A puro esfuerzo de inorgánica memoria, recuerdo que los judíos tuvieron varios éxodos y diásporas. Desde que abandonaron el Egipto imperial dirigidos por Moisés hacia la Tierra Prometida del país del Canaán, testimonios bíblicos del vagabundeo durante cuarenta años por el desierto y un escape posible cuando se abrieron las aguas del Mar Rojo para salvar a los semitas de Abraham y ahogar a los semitas del Faraón. Algunos explican el misterio en la ayuda de Jehová; otros en la mega explosión de un volcán isleño en un archipiélago del cercano Mar Egeo, el Santorini, que trajo la divisoria señalada del cauce, a millas naúticas de distancia.
Después tuvieron el éxodo compulsivo hacia Babilonia y el consecuente retorno, tiempos del infame Nabucodonosor. Finalmente otro al concluir la 2da.Guerra Mundial y su Shorá, la Catástrofe, y retorno al recién creado Estado de Israel por la ONU, entonces con el voto decisivo de Uruguay.
La “Marcha Hacia el Oeste” para unir en destino manifiesto el Atlántico con el Pacifico fue el tan real como cinematográfico itinerario de los cow boys y sus caravanas familiares en la primera mitad del siglo XIX en los EE.UU.
Mao Tse Tung y sus huestes comunistas también hicieron una larga marcha por la extensísima China en medio de disputas y alianzas con Yang Tse Kiang , también tiempos comunes a lo judíos del Holocausto.
Hay más ejemplos. Deberían figurar por sus heroicidades inolvidables y atrocidades vividas. Pido perdón por la adolescencia a armenios, sirio libaneses, rusos, tutsis, etíopes, zíngaros, nazcas,etc.
Lo nuestro no fue un éxodo, vocablo que no pertenecía al habla criolla , por más que consituyese el lexicón de la lengua hispánica.
Lo nuestro fue Derrota, tal lo expresa el diccionario de la RAE: Camino, vereda o senda de tierra. Quizás hasta mal pronunciado por el uso -que se legitimiza- fue Redota aquel derrotero.
Creo que es el acontecimiento más sublime y memorable de toda la historia nacional. Hasta tanto éramos meros habitantes de la banda oriental de un río llamado Uruguay. Hecho accidental.Se es de dónde a uno le tocó nacer cuando la materna parición.Pero no elige la cuna. Viene.
Cuando llegan los pesares, graduales o juntos , a unos mismos grupos étnicos, éstos se dan cuenta, juntos o gradualmente, que tienen algo en común. Ahora el Ser profundo e intransferible comienza su metamorfosis hacia el Deber Ser.
Ya se tornaban intolerables las arbitrariedades de ciertos españoles metropolitanos con los criollos. Discriminaciones políticas, exclusiones sociales, exacciones financieras, temores a acosos desde la frontera bandeirante de los mamelucos del Portugal brasileño.
Había que organizarse pese a que desde el 28 de febrero de 1811 en mi Mercedes nativa había estallado el Grito de Asencio contra el cargoso Borbón y sus autoridades lugareñas, que el 11 de abril del mismo año, también en mi localidad,el Pepe Artigas hizo la proclama de:
“-A la Empresa Compatriotas y tiemblen esos tiranos de haber excitado vuestro enojo”.
Y no eran paparruchas de rifirrafe lo que afirmaba. El 18 de mayo le quitaron los humos alcohólicos en las Piedras a los marineros en tierra de Posadas y luego pusieron sitio a Montevideo, todo bajo la rectoría lejana de Buenos Aires, aunque con tutela formal.
Cuando San Felipe y Santiago de Montevideo no quería más, hicieron lo suyo las amenazas de invasión portuguesa que podían friccionar las relaciones con los españoles y las consecuentes preocupaciones de los ingleses que no querían grietas en la unidad de sus aliados contra el Napoleón francés en la cima de su gloria europea. Para colmo los ejércitos de Buenos Aires pierden en todos los frentes-menos en la Banda Oriental- y se teme un contragolpe desde el Perú por Jujuy.
De la geopolítica, se pergeñó una ominosa solución.Que no penetrasen los portugueses en la Banda (igual lo hicieron), que se levantase el sitio a Montevideo y que Buenos Aires no fuera amenazada por la contraofensiva ibérica.
Les servía a casi todos…menos a los orientales que quedaban potencial y realmente sujetos a las venganzas de los españoles y a las partidas sueltas portuguesas, crueles e infames en sus violentismos perversos.
Había que organizarse ante la nueva situación. Aparecen las formas más rudimentarias en simples reuniones llenas de dolor y miedo. El 10 de setiembre de 1811 en la panadería Vidal; el 10 de octubre, un mes después, en la Quinta de la Paraguaya donde se elige a Artigas Primer Jefe de los Orientales.¡Había nacido el Pueblo Oriental! Tenía Gobierno mediante la forma embrionaria más vital, la de las relaciones de fidelidad entre quien manda por delegación de soberanía y quien voluntariamente lo acepta. 10 de Octubre de 1811, verdadero hito mayor de la Independencia Nacional, ¡qué no hay otro que se le parezca! Los pueblos gritan pesadumbres máximas y en esas supremas tribulaciones adquieren por un lado conciencia de existencia propia y a su vez interpolan diferenciaciones mutantes con otros de distinto palo.
Levantan el Primer Sitio y arrancan las peonadas en armas siguiendo al Jefe - imprescindible y sublimado imago de nacencia emergente en el drama disparador que ilumina la conciencia gregaria-, enviado por Buenos Aires a gobernar el Yapeyú. Pero ¡oh sopresa! La gente lo sigue, medrosa de la indefensión en que ha quedado.
Artigas, por ahora, simple caudillito, está superado por los acontecimientos. Da órdenes estrictas a sus tenientes:
-“ Procure que no me sigan. No puedo defenderlos de portugueses, españoles ni de hombres sueltos. Retrasan mis marchas”.
Pero en los Campos de Soriano, cerca del arroyo Correntino, desembocadura con el río Negro, se produce la alquimia sagrada de la épica transmigración del caudillito en CAUDILLO y sobre todo en el más grande HOMBRE de la Revolución Platense, Independentista, Republicana, Federal, Constituyente, Agraria, Librecambista -Proteccionista, Educacional, Sanitaria y a favor de los pueblos amerindios pre existentes, con mayores privilegios que los después llegados, pues eran aquellos los más infelices.
Le ordena a don Mariano Vega:
-“Pero si insisten….déjelos nomás que me sigan!”.
Asumió la paternidad, hecho no solo biológico unipersonal sino social que debe ser siempre responsabilidad asumida hasta el fin de todas las consecuencias emergentes o definitivas.
Nació así el general de humildes más noblemente terco de toda la historia sudamericana.
Ya han contado los historiadores de fina firma, las vicisitudes de la Derrota. Diez mil almas en El Ayuí, costa argentina del río Uruguay frente a Salto dentro de las mayores privaciones. Naciendo y muriendo. Creciendo en el sacrificio. Con el maná de la esperanza. No fueron a una tierra nueva y prometida. Dejaron la suya para alguna vez volver.Y lo harían, ya en 1812, poniéndole otra vez Sitio a Montevideo para allí encontrar más traiciones e inmundicias. Después….después….Después es ¡Hoy! Guste o disguste. Tras tantas Ilíadas ¡cúantas Odiseas! aunque ya no cabalgando, sólo avionando...que del nuevo éxodo se trata.
Poema al Exodo del Pueblo Oriental por Liber Falco:

Mas el camino recorrido antes un hombre lentamente de vuelta lo camina junto a su pueblo, de vuelta tristemente lo camina un héroe.Oh! Lentos, persistentesy lentos carretones.Carruajes lentos, en lenta caravana hacia el exilio.Oh! Duros jinetes dulces,tristemente de vuelta hacia la historia.Y en las noches, bajo las estrellas,escoltados por el triste canto de los grillos impuestos de la majestad del cielo,silenciosos en el hondo silencio de los campos ellos marchaban.En los amaneceres, cuando todo despiertay se alza gozosamente en el día,cuando todo es inocente puro y se levanta,ellos marchaban, Artigas marchaba.