miércoles, 25 de mayo de 2011

ODA A LOS HERMANOS MACHIN, EL GOGO Y EL CHICHE.

José Luis Machín,Gogo.
Juan Carlos Machín, Chiche.



















Mi homenaje póstumo de admiración, pero con altísimo contenido de afecto a dos deportistas que hicieron de la disciplina cesteril una expresión técnica de la más alta potencia ofensiva en el perfeccionamiento que habían conseguido de los fundamentos esenciales, especialmente el pique y el disparo.Llegué a jugar con ellos de compañero y de rival.Se aprendía con los ojos. Se apreciaba en ellos la voluntad en la dedicación total hacia las prácticas cotidianas. Se les quería por su franca amistad.Gogo fue mi Entrenador cuando era Cebollita en 1954 y comenzaba mis pininos de aprendizaje en el baloncesto, siempre en  Remeros Mercedes, el querido Club del inolvidable Agr.Mario "Lalo" Bellini Gil , Pedro Bernabé Viñuela y Alberto "Flaco" Maglia.
En la Mercedes deportiva es la hora del jardín
Final del basquet y al mejor, brillantina de trofeos.
Del lugareño son sus rosas, los hermanos Machín
De cinco atletas, Gogo y Chiche, los mayores goleos.
Vienen riesgosos rivales de lejanos confines
Encestadores de tino, y estrategias defensivas.
Las fogosas hinchadas agitan banderines
Asaz coqueto el rectángulo de las tribunas altivas.
El reloj cibernético -pleno de ceros- goza el pitazo referil
La Spalding   toma altura que se inició la porfía.
Relumbre de  los lungos  del rebote cesteril
Mágicos tiros - dobles y triples- sin aleve amnistía.
Se endureció la resistencia ¡ay! qué fuertes colores foráneos
El monitor lo refleja con nerviosismos crecientes.
No vibran vertiginosos los encestes espontáneos
El Praga Mundialista, murmullo de pesares silentes.
La toma el Chiche -tal un Obdulio- llamando al hermano
 El dúo fraternal libera prodigios en glosario de virtudes.
El mayor con la mente, y del Gogo, mortífera la mano.
¿ Quién vio tan bravía embestida de goles en aludes ?
Muestrario fantástico: el “Yam shot” con quiebres serpentarios
Reversibles a la carrera, pases periféricos, regates de diestros.
Rival sometido; desborda la técnica, levantiscos mercedarios
¡Viva el Gogo!¡Viva el Chiche! ¡Campeones, Grandes Maestros!

CLUB DE REMEROS MERCEDES,Julio de 1958.Gira por Santa Fe,Argentina.
Parados: Juez Walter Alambarri, Entrenador Pedro Bernabé Viñuela,Santiago Gioia, Chiche Machín,
Coco Grissi, Ricardo Vargas, Cucho Saratsola,Walter Fracuelli, Promotor Alejo Chelle.
Hincados: Manolo Usher (El Faro de Mdeo.),Toto Echeverría, José Lladó (El Faro),
Charo Saez, Jorge Mulet (El Faro), Gogo Machín, y Juan C.Blanco.




3 comentarios:

Jorge Saez Pessoulle dijo...

Muy Bueno Tío!!!, Es sumamente importante mantener vivo el recuerdo de personas que fueron pilares fundamentales en la gestación de nuestra tan querida historia remerense. Cuando vengas por Mercedes, date un tiempo y vení a mirar la galería de fotos que hice humildemente, encontrarás muchas omisiones, pero es el comienzo. Es una galería abierta y en formación, todo el que tenga y me traiga fotos será recibido e incluído en la muestra. Espero que vengas, abrazo, Jorgito

Unknown dijo...

Soy amigo de Walter "Cholo" Fracuelli. Walter se mudó a la Argentina y en un humilde club de barrio, nos mostró su arte. Yo tendría 10 años y descubrí la mágia de su basquetball, su bandeja infalible y su puntería impensada. El basquetball pasó a ser para mi una cosa mágica a la que me animé pocas veces. Una mágia a la que solo volví cuando llegaron Ginóbili y Pepe Sanchez. Fue un crack incontenible: pasó por muchos clubes, no se vivía del basquet. Quinta Amarilla, Sportivo Agüero, Deportivo Morón, Atlanta entre otros, vieron su talento. Hoy el tiempo y los asados modificaron su figura estilizada, que ya no viaja entre grandotes que no pueden impedir que lleguen al aro, esas dos manos invictas....Un grande, el oriental.

El Camba del Suburbio
(donde se mezclan luces de luna y almacén)

Unknown dijo...

Soy amigo de Walter "Cholo" Fracuelli. Walter se mudó a la Argentina y en un humilde club de barrio, nos mostró su arte. Yo tendría 10 años y descubrí la mágia de su basquetball, su bandeja infalible y su puntería impensada. El basquetball pasó a ser para mi una cosa mágica a la que me animé pocas veces. Una mágia a la que solo volví cuando llegaron Ginóbili y Pepe Sanchez. Fue un crack incontenible: pasó por muchos clubes, no se vivía del basquet. Quinta Amarilla, Sportivo Agüero, Deportivo Morón, Atlanta entre otros, vieron su talento. Hoy el tiempo y los asados modificaron su figura estilizada, que ya no viaja entre grandotes que no pueden impedir que lleguen al aro, esas dos manos invictas....Un grande, el oriental.

El Camba del Suburbio
(donde se mezclan luces de luna y almacén)

26 de febrero de 2017, 9:43